jueves, 18 de diciembre de 2014

SR. MINISTRO DE SANIDAD / TRIBUNAL SUPREMO ..... EN SOLIDARIDAD CON L@S AFECTAD@S POR EL MEDICAMENTO: TALIDOMIDA, ESTA ASOCIACIÓN HA VUELTO A REPRODUCIR LO QUE YA EL AÑO PASADO HICIMOS. LES ROGAMOS LEAN ATENTAMENTE LO QUE LOS "DOCTOR@S D. ANTONIO PIGA RIVERO & Dª Mª TERESA ALFONSO GALÁN " YA EN EL AÑO 2013, PUBLICABAN EN " ACTUALIDAD DEL DERECHO SANITARIO"





SR. MINISTRO DE SANIDAD / TRIBUNAL SUPREMO.







 EN SOLIDARIDAD CON L@S AFECTAD@S POR EL MEDICAMENTO: TALIDOMIDA, ESTA ASOCIACIÓN HA VUELTO A REPRODUCIR LO QUE YA EL AÑO PASADO HICIMOS. 

LES ROGAMOS LEAN ATENTAMENTE LO QUE LOS "DOCTOR@S  D. ANTONIO PIGA RIVERO & Dª Mª TERESA ALFONSO GALÁN "



YA EN EL AÑO 2013, PUBLICABAN EN:

 " ACTUALIDAD DEL DERECHO SANITARIO" 

ADS nº 208 / Octubre 2013 --- ARTÍCULO---- 805 REF. --- Talidomida, de nuevo ante los Tribunales ---profesores Antonio Piga (experto en deontología médica) y Teresa Alfonso (experta en legislación farmacéutica)



Talidomida, de nuevo ante los Tribunales


Cincuenta años después del desastre de la Talidomida, los profesores Antonio Piga (experto
en deontología médica) y Teresa Alfonso (experta en legislación farmacéutica) observan la
especial gravedad que reviste este episodio en España y lanzan interrogantes que muy pocos
pueden resolver: ¿Cómo es posible que en las mismas fechas de retirada del medicamento en
Alemania -diciembre de 1961- se concediera en España autorización comercial para su venta?
¿Cómo es posible que, dadas las circunstancias de peligro grave que motivaron la retirada en
Alemania, los laboratorios españoles siguieran vendiendo el producto unos meses más?


SUMARIO. Introducción. El ‘estado de la ciencia’ en 1957. La experimentación animal. Vulnerabilidad del embrión humano. Patente y ensayo clínico con Talidomida. Responsabilidad durante la comercialización. El principio de precaución. El descubrimiento de la nocividad de la Talidomida. La reacción del laboratorio ante la aparición del descubrimiento en la prensa. La autorización comercial en España coincidiendo con la retirada del fármaco en Alemania. El deber urgente de informar al público: ¿A quién corresponde?.


Omisión de campaña de información pública. La responsabilidad asumida por Grünenthal. Litigios en otros países.

Antonio Piga, Teresa Alfonso. Área de Medicina Legal y Forense. UNIVERSIDAD DE ALCALÁ.


El reciente nuevo juicio, de 15 de octubre de 2013,
en la jurisdicción civil por los daños que siguen sufriendo quienes, en el seno materno, fueron víctimas de la potencialidad teratogénica, es decir productora de malformaciones congénitas, de la Talidomida o Contergan (en Alemania) y Entero Sediv en España, entre varias marcas más, hace necesario que replantee el problema de los efectos adversos de este medicamento, y de los fármacos en general.

Dado que el Tribunal no ha tenido tiempo aún de
pronunciar su sentencia, este artículo solo pretende
presentar hechos, históricos y científicos que, en ningún
caso pretenden incidir en los aspectos concretos que se están demandando y juzgando.

El progreso científico y tecnológico ha tenido, entre
sus logros más importantes, el desarrollo de la
Farmacopea actual durante el siglo XX y XXI y, desde el
punto de vista industrial, sobre todo después de la II
Guerra Mundial, una nueva Farmacología y
Toxicología, dos ciencias que evolucionan hacia revoluciones
en sus bases bioquímicas, moleculares y genéticas, en sus metodologías, en sus procedimientos de validación experimental, en ensayos clínicos sobre seres humanos y en sus métodos de fabricación industrial.

En la década de los años de 1950, ya era conocido,
desde la Toxicología, que había sustancias que afectaban
al “nasciturus” (embrión o feto) en el seno de su madre, y que éstas podían producir, además de abortos, provocados o no, enfermedades incurables, de origen prenatal, por afectación de órganos y tejidos, especialmente del cerebro y también del patrimonio genético, con producción de patologías y malformaciones.

En los primeros años de esa década de los años de 1950, empezaron a funcionar, en Estados Unidos primero y después en los países más desarrollados, los primeros Servicios de Información Toxicológica que tenían, como razón de ser fundamental, el poder manejar la ingente cantidad de información toxicológica que se va a ir acumulando progresivamente, de productos químicos de síntesis, industriales y de consumo doméstico, y también de medicamentos, con el
fin de favorecer la asistencia de los intoxicados y de

prevenir las intoxicaciones y la carcinogénesis química.

Después de la catástrofe de la Talidomida se irán creando los primeros Centros Nacionales de Farmacovigilancia,
diferenciados e independientes de los anteriores, con competencias específicas para confirmar las notificaciones por sospechas de reacciones adversas a medicamentos.

Era bien sabido que, sobre todo el embrión, es muy sensible a todos los tóxicos que recibe a través de su madre y, además, que es más sensible que ésta.

El ‘estado de la ciencia’ en 1957

En 1957, cuatro años antes de estallar el caso Talidomida y su epidemia de focomelia, JOSEPH WARKANY, Profesor del Departamento de Pediatría en la Universidad de Cincinnati, que fue el primer Presidente de la Sociedad Americana de Teratología, escribía: “Es evidente que numerosos factores perfectamente tolerados por la madre, pueden repercutir
desfavorablemente sobre el feto”.

Así, se conocía que tóxicos sintéticos, sobre todo en
exposiciones crónicas, drogadicción, alcoholismo, muchos medicamentos, tóxicos industriales y de síntesis, metales pesados, xenobióticos, y algunos tóxicos vegetales, eran capaces de alterar el desarrollo embrionario o fetal y, por ejemplo, la morfología o inteligencia del nuevo ser.

Sin embargo, en esa época aún se suponía por muchos investigadores que los efectos tóxicos de un medicamento o sustancia, en embriones y/o fetos, incluidos los efectos en el genoma de la descendencia, habían de ser cualitativamente similares a los que la misma sustancia era capaz de producir en el adulto, y que la toxicología genética había de ser una forma de toxicidad que había de corresponder a la toxicidad de

la misma sustancia en otros tejidos, órganos y sistemas.


Experimentación animal

Probablemente al ser la Talidomida un producto tan, aparentemente carente de toxicidad para los adultos, y al estar los ensayos en animales de experimentación no bien regulados de forma sistemática, el laboratorio no llevó a cabo la fase de experimentación animal en el desarrollo del medicamento, que para la Talidomida tendría que haber sido la investigación en
animales en gestación y en sus crías. Además, después se ha sabido que los efectos teratogénicos, o productores de malformaciones congénitas, de la Talidomida, en aquellos años no eran rutinariamente fáciles de comprobar en la experimentación animal. Posteriormente se confirmó esta dificultad para producir experimentalmente las deformidades en los animales de experimentación que se suelen utilizar.


Vulnerabilidad del embrión humano


Y es que la susceptibilidad del producto humano de la concepción varía con su estadio de desarrollo. Así, en el primero, que es el pre-implantatorio y dura unas tres semanas, por toxicidad a través de la placenta, hay un alto riesgo de mortalidad para el embrión, pero muy pequeño para la teratogénesis.

El periodo siguiente, entre la tercera y la octava semana, es el de la formación de los órganos, y durante éste, tiene lugar la máxima vulnerabilidad del embrión para sufrir en los órganos alteraciones estructurales y moleculares, así como deformidades anatómicas y alteraciones, por ejemplo, oculares. Incluso hoy se sabe que el tipo de malformación varía según
el momento en el que actúa el tóxico sobre la madre,
dentro de ese periodo.

Luego viene el periodo fetal, de crecimiento y maduración
funcional, en el que la toxicidad produce retrasos de desarrollo, defectos funcionales o muerte del feto.

Al parecer, en la experimentación con animales de la
Talidomida no se observó teratogénesis. Nosotros,
que no poseemos datos de cómo se realizó la experimentación,
no podemos absolver ni condenar a la empresa, por falta de pruebas concretas. Pero, superada la experimentación preclínica en animales, y una vez comenzados los ensayos clínicos en seres humanos, dado que la Talidomida estaba destinada a ser utilizada en personas adultas, era lógico que se ensayara en voluntarios de ambos sexos, sanos, pero no en
mujeres embarazadas, dado la muy especial protección del feto frente a la experimentación de nuevos fármacos.



Patente y ensayo clínico con Talidomida


De este modo Talidomida, patentada en 1954 bajo la sigla K17, sería estudiada desde el punto de vista de sus indicaciones, su posología, sus efectos adversos observables y su toxicidad. A continuación fue ensayada clínicamente en 1956 en 300 pacientes, sin que se apreciasen efectos secundarios que afectasen al organismo humano, y dados los supuestamente muy favorables resultados obtenidos, recibiría el laboratorio la
aprobación de los organismos sanitarios de control, sin que nadie hubiese sabido apreciar los indicios, que pudieran haber existido en la experimentación animal, consistentes en su gran potencialidad teratogénica sobre embriones y fetos durante el periodo de organogénesis.


Responsabilidad durante la comercialización


La Talidomida, una vez en el mercado, parecía ser un
buen psico-sedante, especialmente seguro frente a posibles sobredosificaciones e intoxicaciones, ya que personas que habían ingerido más de cien tabletas de cien miligramos, podían ser reanimadas con facilidad, y ello contribuyó a que su tremendo poder teratogénico resultase una terrible sorpresa.

Sin embargo, esto no excluye las responsabilidades que puedan corresponder al fabricante alemán, Grünenthal que, ahora en España, y cincuenta años después, sigue siendo el objeto de la decisión de la justicia.

Y es que, desde los puntos de vista civil, contenciosoadministrativo o, incluso penal, habrá que valorar si, con los conocimientos situados en aquellos años,
Grünenthal actuó, o no, con lo que entonces se consideraba
buena práctica en el desarrollo y seguimiento de la seguridad de un medicamento; o por el contrario, se habría actuado con imprudencia, negligencia, impericia o incluso dolo eventual.


El principio de precaución


Además, dado que las madres consumieron Talidomida
durante su embarazo, cuando aún estaba autorizada
su comercialización, e iban naciendo niños con daños atribuibles a Talidomida, habrá que valorar si se
actuó con diligente espíritu responsable, ético y científico,
para sospechar su etiología, y actuar con celeridad
y medidas apropiadas para detener los daños, y
para atender a las víctimas y compensarlas en la medida
de lo posible, priorizando el principio de precaución
sobre cualquier otro interés incluido, muy especialmente,
el interés lucrativo por las ventas de la Talidomida, cosa que cuesta imaginar a la vista de la magnitud de unos daños verdaderamente catastróficos.

A este respecto hay opiniones que son muy críticas, sobre cómo reaccionó el fabricante en los primeros momentos, que pueden incidir sobre lo que ha de valorar el Tribunal.


El descubrimiento de la nocividad


En la primavera de 1961, en la ciudad de Menden
(Alemania) se descubrieron hasta 13 casos de “focomelia”,
que es una muy rara enfermedad malformativa congénita. Al principio, la Sanidad pública se desentendió de investigar el caso, pero el Dr. Widukind Lenz (1919-1995),un pediatra especializado en genética, examinó a los niños que pudo localizar y afirmó que estaba seguro de que no se trataba de un factor hereditario, sino de una causa externa, “tengo la
impresión de que nos encontramos ante una especie de
epidemia”.

El caso es que en poco tiempo la frecuencia de la
focomelia, en la República Federal de Alemania, pasó
de tres casos por cien mil habitantes (3/100000) a
cinco casos por mil (5/1000).

Después de descartar como posibles agentes causales
de la tragedia tanto las aguas contaminadas, como
cosméticos, comestibles, pulverizadores y detergentes,
entre otros agentes más, el Dr. Lenz utilizó un extenso cuestionario para identificar, en las familias de los niños afectados, qué posible agente genotóxico había podido actuar en los tres primeros meses de embarazo, que es cuando se forman los órganos, afectados en todos esos desventurados niños. Finalmente Lenz concluyó que el agente verosímilmente responsable parecía ser el tranquilizante Contergan que, en
los primeros meses de sus embarazos, había sido consumido
por todas y cada una de las madres con niños con malformaciones.

Un aspecto que llamó la atención fue que los efectos nocivos de la Talidomida no se debían a la cuantía de la dosis ingerida, sino al momento de la gestación en el que se había consumido.

Posteriormente, el Dr, Lenz, junto con el madrileño
Dr. Claus Knapp, describieron el síndrome morfológico

y radiológico de la talidomida.


Reacción del laboratorio ante la

aparición del descubrimiento en la prensa


El 16 de noviembre de 1961, el Dr. Lenz notificó su
descubrimiento al fabricante de Contergan, la Chemie
Grünenthal, y advirtió de que cada día que se perdiese
significaría nuevas malformaciones. Pero la compañía
no retiraría instantáneamente la Talidomida. Lenz abordó el tema en un Congreso de Pediatría y empezaron las presiones sobre el Ministerio del Norte del Rhin y Westfalia, uno de los Lander de la Alemania Occidental. Talidomida continuó en el mercado hasta que un periódico publicó la historia, en su suplemento dominical, y Chemie Grünenthal tuvo que admitir, en Alemania, la tragedia, a finales de noviembre de 1961, procediendo a retirar la Talidomida del mercado germano.

Se llegaron a formar en Alemania en la década de los años de 1960 cerca de 50 organizaciones de familias afectadas, y los Gobiernos cooperaron con la aportación de varios millones de marcos.



Autorización comercial en España

coincidiendo con la retirada en Alemania


Consta que en España se dieron autorizaciones de
comercialización para varias especialidades farmacéuticas
conteniendo Talidomida desde 1959, y la última
autorización por los mismos días en los que la empresa
procedía a empezar a retirarlo del mercado alemán.

Consta que en España el Director General de Sanidad,
del Ministerio de Gobernación, da aprobación a la
especialidad farmacéutica ‘ENTERO SEDIV suspensión
líquida’ con fecha 30 de noviembre de 1961, coincidiendo
con la retirada de Talidomida en Alemania, y que ordenará su retirada el 20 de octubre de 1962, prácticamente un año después. El laboratorio que lo comercializaba en España era entonces MEDINSA.

Como se puede ver a continuación, el texto del Director General de Sanidad de España es asombrosa y falazmente “tranquilizador”, y no da información precisa de la gravedad de lo sucedido a nadie, ni a afectados ni a no afectados, ni a médicos ni a profesionales sanitarios:

  Según se ha comunicado a esta Dirección General por algunos Organismos Internacionales y de acuerdo con el dictamen de nuestros servicios, las especialidades farmacéuticas elaboradas
a base de la droga Thalidomida están siendo retiradas de los mercados mundiales. Esto es debido a los efectos secundarios causados por esta droga que aunque en un principio no se consideraron de importancia, al transcurrir el tiempo
y por haber aumentado aquellas, se han puesto sus inconvenientes en mayor evidencia.

Por lo expuesto, se servirá extremar su celo
para retirar del mercado, todos los ejemplares de
su especialidad farmacéutica ENTERO SEDIV, elaborado a base de dicha droga con toda la urgencia que sus medios le permitan.

Por las mismas razones, esta Dirección General de Sanidad, ha resuelto anular con carácter definitivo el registro de la especialidad farmacéutica de ese Labº ENTERO SEDIV suspensión líquido nº 37.665 con fecha 30 de noviembre
de 1961…

                    Firmado. el Director General de Sanidad,
                    Madrid, 20 de Octubre de 1962.


Sorprende vivamente en esa Nota emanada de la
Dirección General de Sanidad de España, una actitud
que solo podría calificarse de incompetencia y cobardía,
y con unas consecuencias muy graves para la ciudadanía.
Sorprende aún más si cabe sin comparamos con la actitud seguida por la Dra. FRANCIS OLDHAM KELSEY (nacida en 1914 en la Columbia Británica, Canadá) supervisora de Food and Drug Administration (FDA) que, con su negativa a aprobar la autorización de comercialización por falta de pruebas de seguridad, frenó durante 1960 y 1961 la insistencia de la
compañía farmacéutica en la autorización de Talidomida.
A su actitud de excelencia profesional y valentía se debe el que la tragedia de la Talidomida no se extendiera en América a decenas o centenas de miles de niños. Por ello recibiría, en 1962 la mayor distinción honorífica civil en Estados Unidos (President's Award for Distinguished Federal Civilian Service) otorgada por el presidente John F. Kennedy.



El deber urgente de informar al público:

¿A quién corresponde?


Realmente nosotros no comprendemos, ni podemos disculpar, el que en España, el fabricante o las empresas que fabricaran, bajo licencia, o distribuyesen Talidomida, no ordenasen, inmediatamente después de conocidas las primeras noticias de la tragedia causada por Talidomida, en Alemania y en otros países europeos, con carácter de urgencia, que se interrumpiese
el proceso de comercialización; inmovilizando y retirando del mercado todos los envases, y avisando a médicos, autoridades y a los ciudadanos, de lo sucedido, para que también estos últimos retiraran Talidomida de sus casas.

Ello habría evitado que muchos niños nacieran con gravísimas malformaciones, por lo que hubieran sido, en principio, absolutamente sanos, y probablemente cincuenta y dos años después (los que van desde noviembre de 1961 a octubre de 2013), no tendríamos el caso Talidomida en tribunales españoles.



Omisión de campaña de información pública


Además, tras esa críptica información del Director
General de Sanidad, de 20 de Octubre de 1962, si bien
se anuncia la retirada de Talidomida en España, si los
ciudadanos no estuvieron advertidos, es de suponer
que, en algunos domicilios, seguiría habiendo envases
remanentes de Talidomida, incluso de muestras gratuitas
que en aquella época eran muy frecuentes.

Hubiera sido necesaria una amplia campaña de información
pública, para que se retirase también de los domicilios cualquier envase, incluso incompleto en su contenido, de Talidomida.

Talidomida, pese a que no se prescribiese por ningún
médico, ni se encontrase ya en las farmacias españolas,
en los meses e incluso años siguientes, a partir de Noviembre de 1962, pudo estar consumiéndose. A este respecto es importante tener en cuenta que un solo comprimido ingerido en el periodo más vulnerable, incluso cuando la mujer no sabe que está embarazada, podía ya causar la tragedia. Talidomida se siguió y sigue utilizando como un medicamento de Especial Control Médico, para otras indicaciones, y con la prohibición absoluta de utilizarlo no ya en mujeres embarazadas, sino en mujeres en edad fértil.

Esto plantea problemas de responsabilidades pasadas y aún existentes, y problemas periciales que estimamos subsisten incluso hoy en día, de establecimiento de la causalidad y de la magnitud de los daños.



La responsabilidad asumida por Grünenthal


En septiembre de 1965 una disposición preliminar de acusación sumaria se abrió contra nueve ejecutivos de Grünenthal, con cargos de intento de producción de daño corporal y homicidio involuntario.
Rápidamente se iniciaron los procedimientos del procesamiento
penal que se suspenderían con la finalidad de permitir un acuerdo extrajudicial rápido.
  En marzo de 1967 las diversas organizaciones de afectados por Talidomida en Alemania presentaron una demanda contra la Chemie Grünenthal, por negligencia criminal y por haber comercializado el medicamento sin suficientes pruebas médicas de laboratorio.
La empresa finalmente pactó pagar indemnizaciones y
gastos que la atención de por vida a los afectados iba
a requerir.

Después de 50 años de silencio, Grünenthal pidió
perdón e inauguró, en septiembre de 2012, una estatua
en memoria de las víctimas en la ciudad de Stolberg, en el oeste de Alemania. La estatua de bronce representa a una niña sin brazos y con malformaciones en las piernas. Las disculpas de Grünenthal, después de 50 años se han considerado, por la prensa alemana, absolutamente insuficientes.

 Según la Asociación Británica de Víctimas de la
Talidomida, Thalidomide UK, entre 5000 y 6000 afectados
siguen vivos, y su presidente, Freddy Astbury, uno de los afectados, nacido en 1959 sin brazos ni piernas, manifestó que agradecían las disculpas pero que, si no estaban dispuestos a llegar más allá y abordar un serio programa de indemnizaciones, resultarían esas disculpas “una broma de mal gusto”. Otras víctimas califican las disculpas de “insulto”.



Litigios en otros países

En otros países como Japón y Australia se pronuncian
de la misma forma y siguen manteniendo una lucha en tribunales. Después se ha sabido (el periódico El Mundo lo presentó en un reportaje el 16 de septiembre de 2012), que la investigación experimental inicial del Contergan se llevó a cabo durante la II Guerra Mundial, en los campos de concentración de Auschwitz y Buchenwald.

La talidomida fue comercializada en los años de 1950 en más de cuarenta países de todo el mundo, con diversos nombres, y se calcula que mientras estuvo autorizada acabó causando malformaciones graves en unos 20.000 niños, de los cuales casi la mitad moriría durante su infancia.

Finalmente, aunque no menos importante, una tragedia
de este tipo afecta a toda una nación, y solo se puede superar con la solidaridad de todos. En el caso de la Talidomida, más de 50 años después de originada, hemos de ver a las víctimas como merecedoras de nuestro respeto, cariño y también de la ayuda, por parte del fabricante y de la sociedad en general; la ayuda que quisiéramos para cualquiera de nosotros o para nuestros hijos, si hubiésemos estado en el lugar de las víctimas.


A C T U A L I D A D   D E L   D E R E C H O 

S A N I T A R I O /   N º 2 0 8 /   O C T U B R E  2 0 1 3



miércoles, 17 de diciembre de 2014

ASOCIACIÓN AVITE --- Reunión agridulce con el Ministro de Sanidad



Reunión agridulce con el Ministro de Sanidad


Rafael Basterrechea

Madrid, España

16 dic 2014 — En la tarde de ayer, el Presidente de AVITE, José Riquelme, el abogado Ignacio Martínez y yo mismo mantuvimos una reunión con el recién nombrado Ministro de Sanidad, Alfonso Alonso. 

Aunque intentamos sacar al ministro una comisión de trabajo para seguir estudiando posibles soluciones y un calendario de fechas de próximas reuniones, no lo conseguimos.

La respuesta del Ministro fue que estudiaran el caso y que “nos llamarán”, pero tampoco concretó fecha de esa llamada.

Alonso nos informó que la farmacéutica Grünenthal le había enviado una carta, el día anterior de la reunión, informándole sobre su postura. Le aclaramos al ministro que nosotros allí íbamos a buscar una reparación política y no íbamos a tratar temas judiciales de la farmacéutica puesto que tenemos recurrida la sentencia del laboratorio en el Tribunal Supremo.

Echamos en falta la firmeza de un político –Alfonso Alonso-, con voluntad política de dar un puñetazo encima de la mesa, y decir lo vamos a estudiar, y lo vamos a solucionar. Pero eso no lo dijo.

Por tanto, solo palabras vacías de contenido de un político mas (en este caso Ministro de Sanidad) y muchas ganas de salir en la foto. Y esperamos de corazón que su único compromiso de “estudiar el tema y que nos llamará”, lo cumpla.

Hemos salido, con un sabor de boca-agridulce, porque sinceramente esperábamos que el señor Ministro se implicara un poco más de lo que lo ha hecho, con la causa.

Por eso os invito a seguir compartiendo la petición con vuestros amigos para que seamos cuantos más, mejor.

Gracias.

--------------




martes, 16 de diciembre de 2014

EL GOBIERNO ESTUDIARÁ LA POSIBILIDAD DE CONCEDER PENSIÓN A LAS VÍCTIMAS DE LA TALIDOMIDA


El ministerio insiste en que no quiere crear falsas expectativas. El secretario general de Sanidad y Consumo del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Rubén Moreno, aseguró este lunes que estudiará la petición de las víctimas de la talidomida de percibir una pensión vitalicia por las malformaciones causadas por este medicamento, si bien señaló que “queremos evitar crear falsas expectativas”, como a su juicio sí hizo el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero.


Así se manifestó Rubén Moreno tras reunirse, junto al nuevo ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, con los representantes de la Asociación de Víctimas de la Talidomida en España (Avite).


La talidomida es un medicamento que a finales de los años cincuenta se utilizó como remedio para paliar las náuseas que las mujeres sufrían durante el embarazo. Se prohibió a principios de la década de los sesenta porque se descubrió que producía malformaciones en recién nacidos.


Tras la reunión, el secretario general de Sanidad y Consumo puso de relieve que Avite ha sido la primera asociación con la que Alfonso Alonso se ha reunido desde que es ministro, lo que a su juicio refleja que el Gobierno “es sensible” con los problemas de estas personas.
En cuanto a la petición de percibir una pensión que viene reclamando Avite desde su creación hace una década, Rubén Moreno prometió que se van a estudiar en profundidad sus demandas, aunque insistió en “no crear falsas esperanzas”, y recordó que el caso de las víctimas de la talidomida está todavía en sede judicial.


Asimismo, comentó que hasta el momento sólo hay 25 personas que tienen el reconocimiento de víctima directa de este medicamento, que consiguieron entre 2005 y 2010. Eso sí, para el presidente de Avite, José Riquelme, los afectados fueron unos 3.000, aunque muchos de ellos ya han fallecido.


Por ello, Riquelme aseguró tras la reunión que “el tiempo corre en contra de estas personas” para que se produzca el reconocimiento que merecen, por lo que exigió al Gobierno que apruebe un decreto ley por la vía de urgencia en el Consejo de Ministros, que aborde la indemnización correspondiente a este colectivo.


Además, Riquelme agregó que “tenemos pruebas claras para demostrar el trato denigrante que han sufrido las víctimas de la talidomida en España”, y afirmó que pese a que está la vía judicial abierta, hacen falta también soluciones políticas, porque según explicó, es muy complicado demostrar que son víctimas de este fármaco, “porque se les está pidiendo “el frasco y la receta” habiendo transcurrido ya 50 años.


Por último, el presidente de Avite celebró que Alfonso Alonso se haya reunido con ellos y haya mantenido así el encuentro que ya tenían concertado con Ana Mato antes de que presentara su dimisión como ministra de Sanidad, y resaltó que el nuevo titular de esta cartera se ha comprometido a reunirse con el secretario de Estado de la Seguridad Social, Tomás Burgos, para analizar la petición de concederles una pensión.

http://www.teinteresa.es/espana/ESTUDIARA-POSIBILIDAD-CONCEDER-VICTIMAS-TALIDOMIDA_0_1267075298.html

---------

ESTA ASOCIACIÓN SE ALEGRA MUY Y MUCHO POR TOD@S L@S AFECTAD@S.



Y SOLICITAMOS AL TRIBUNAL SUPREMO, QUE TENGAN ENCUENTA QUE ESTOS HOMBRES Y MUJERES DE LA TALIDOMINA:

"TIENEN LOS MISMOS DERECHOS DE LOS QUE SE HAN VISTOS BENEFICIAD@S EN OTROS PAISES".

Ziprasidona y riesgo de síndrome de DRESS





La FDA ha alertado del riesgo de síndrome de DRESS asociado al tratamiento con ziprasidona, a raíz de la notificación de seis casos en pacientes tratados.

El análisis de los seis casos de síndrome de DRESS notificados en todo el mundo ha mostrado que los pacientes presentaron el cuadro entre 11 días y un mes después del inicio del tratamiento. En tres casos, los pacientes también tomaban otros fármacos que se han relacionado con este síndrome. Aunque ninguno de los pacientes murió, su mortalidad es de hasta un 10%. En un caso publicado en 2012, el paciente presentó el cuadro tras 14 días de iniciar el tratamiento con ziprasidona (Cutis 2012;89:180-2). 

Según la FDA, los médicos deben educar a sus pacientes para que reconozcan los signos del DRESS. El síndrome puede empezar como una reacción cutánea, con una erupción o dermatitis exfoliativa) y puede progresar a fiebre, linfadenopatía, eosinofilia y complicaciones sistémicas como hepatitis o pericarditis. En caso de que un paciente tratado con ziprasidona presente estos síntomas, hay que solicitar atención médica urgente y suspender el medicamento si se sospecha el síndrome.


http://w3.icf.uab.es/notibg/index.php/item/1502

viernes, 12 de diciembre de 2014

GOBIERNO DE CANARIAS Y CONSEJERIA DE SANIDAD ---- Buenas tardes. Trabajo en el Hospital Doctor Negrin....





Buenas tardes. Trabajo en el Hospital Doctor Negrin desde muchísimos años y lo que he y estoy viendo día tras días desde hace varios años con los pacientes, tanto por la parte de Medicina Interna, Urgencias e Ingresados, jamás he visto y he vivido, el sistema que tenemos.
Así que no me sorprende nada de lo que se diga, ya no solo de este Hospital, también del resto de Hospitales de Canarias.
Profesionales lo mejor de España y me atrevo a decir que de Europa, pero lo que no funciona en contra de los pacientes, es el nefasto sistema que en propia carne estoy y estamos viviendo.
Saludos.

EE.UU: demandan a Sanofi por sobornos a hospitales y farmacias







NUEVA YORK, diciembre 11: La demanda está impulsada por una ex- trabajadora del laboratorio, quien denunció a Sanofi por sobornos “masivos” a hospitales y farmacias. Habla de cerca de mil millones de dolares. También en España se iniciará un proceso judicial por un medicamento del laboratorio.

Su nombre es Diane Ponte, era asistente legal del departamento de Contratos de Sanofi, e inició una demanda contra el laboratorio al cual acusa de sobornar a hospitales y farmacias de Estados Unidos, con el objetivo de incentivar la venta de medicamentos contra la diabetes de la compañía.

Según reseña el multimedio norteamericano NBC, Ponte asegura que desaparecieron cerca de mil millones de dólares de la contabilidad de la compañía.

La denuncia se inició contra el laboratorio y varios de sus más altos responsables, entre ellos el ya despedido Christopher Viehbacher. Desde Sanofi se defienden afirmando que "Diane Ponte es una ex empleada descontenta que está atacando de manera oportunista nuestra compañía".

De todos modos, el pasado condena a Sanofi. En lo que a practicas ilícitas se refiere, la compañía tiene una biblioteca de denuncias y demandas en su contra. Hace apenas dos años, el laboratorio francés tuvo que pagar una sanción de 109 millones de dólares por dar jeringas gratuitas de Hyalgan (contra la artritis) a los médicos para facilitar su prescripción.
Además, también en su país de origen, Francia, fue sancionado el laboratorio galo, en este caso por desprestigiar genérico de Plavix de su competencia.

En España también se le iniciará un proceso judicial , a consecuencia de un medicamento llamado Agreal que era recomendado para los calores de la menopausia, provocó daños a las mujeres y fue retirado del mercado en el 2005.


http://www.miradaprofesional.com/ampliarpagina.php?db=logueos_miradaprofesional&id=404&pag=Profesi%C3%B3n%20al%20d%C3%ADa&npag=7&noticias=n7&comentarios=c7&reducirfoto1=1#.VIrVL9Lz024




Diseñan micro y nanocápsulas para mejorar los tratamientos de las enfermedades de Alzheimer y Parkinson

Diseñan micro y nanocápsulas para mejorar los tratamientos de las enfermedades de Alzheimer y Parkinson  

01/12/2014 Redacción / SINC

Un grupo de investigadores ha desarrollado técnicas de encapsulación para administrar correcta y eficazmente fármacos. Su objetivo es mejorar los tratamientos de las enfermedades de Alzheimer y Parkinson, cada vez más prevalentes en la sociedad. De hecho, ambas dolencias afectan a las neuronas: pierden su estructura y función, lo que provoca el deterioro las funciones motoras, cognitivas, sensoriales y emocionales del paciente.

En muchos casos, los fármacos utilizados en ambas patologías no hacen sino mitigar sus síntomas, no actúan sobre el origen de la enfermedad. Para llegar hasta las neuronas, los medicamentos deben atravesar la barrera hematoencefálica, un objetivo nada sencillo. Según la investigación, los factores de crecimiento se encapsularían para administrarlos con gran eficacia y seguridad. Es decir, se introducirían en micro y nanocápsulas y se implantarían en el cerebro mediante una craneotomía. Así, los fármacos se liberarían en el lugar donde deben actuar, de una manera constante y en la dosis apropiada.
Las micro y nanopartículas liberarían los factores de crecimiento entre 2-3 meses a un año, hasta que se degradara el polímero. De esta manera, se evitaría que el paciente tuviera que tomar el medicamento diariamente, pero en experimentos realizados con ratones también se ha comprobado que los fármacos encapsulados son mucho más eficaces que los tomados por vía oral. Los ratones tratados con nanopartículas mejoraron notablemente en comparación con un grupo control, tanto en el comportamiento como en la cura de las zonas dañadas. Tres meses después de realizar el tratamiento, los ratones tratados tenían buena memoria, similar a la de los ratones sanos. Mediante un análisis histológico, se comprobó que las placas de β-amiloide que se desarrollan en la enfermedad de Alzheimer habían disminuido sustancialmente, así como la inflamación, y que la angiogénesis se había intensificado.

[Mini Rev Med Chem 2014]

Herrán E, Igartua M, Pedraz JL, Hernández RM


MAMEN

10/12/2014: Tramadol y riesgo de hipoglucemia



El inicio del tratamiento con tramadol se asocia a un aumento del riesgo de ingreso por hipoglucemia, en comparación con el tratamiento con codeína, según los resultados de un estudio de casos y controles (JAMA Intern Med 2014; 8 diciembre).

A partir de bases de datos de hospital y de prescripción del Reino Unido, se identificaron 334.034 adultos que habían iniciado tratamiento con tramadol o codeína oral para el dolor de origen no neoplásico entre 1998 y 2012. De éstos, 1.105 pacientes que habían ingresado por hipoglucemia durante 5 años de seguimiento fueron emparejados con 11.019 controles. En comparación con el uso de codeína, el tratamiento con tramadol se asoció a un 52% más de riesgo de ingreso por hipoglucemia, sobre todo durante los primeros 30 días de tratamiento. La incidencia de ingreso por hipoglucemia durante los primeros 30 días fue de 3 por 10.000 personas-mes con tramadol y de 0,7 por 10.000 con codeína. Los autores sugieren que la hipoglucemia por tramadol sería debida a sus efectos sobre los receptores opiáceos µ y su actividad inhibitoria de la recaptación de serotonina y norepinefrina.

Dado el elevado consumo de este opiáceo, este efecto adverso puede tener un impacto clínico importante y se recomienda una vigilancia cuidadosa de los pacientes tratados (JAMA Intern Med 2014; 8 diciembre).



http://w3.icf.uab.es/notibg/index.php/item/1500


miércoles, 10 de diciembre de 2014

GOBIERNO DE CANARIAS Y CONSEJERIA DE SANIDAD ---- " Por orden Institucional" quien la ha dado y porque?






" Por orden Institucional".
 ¿Quien la ha dado y porque?.

Ruego a la máxima responsable de la Consejería de Sanidad de la Comunidad Canaria, que lea atentamente el escrito con fecha 10 de Diciembre de 2014 que he presentado en Atención al Usuario o Paciente y con el número de reclamación: 
13 04  0000854.

Caso contrario,  como ya he realizado en otras ocasiones, lo haré llegar a medios de comunicación tanto escritos y TV. locales y como me quedé con una copia sellada del mencionado escrito presentado en el Hospital General Dr. Negrin, lo haré saber a toda la Comunidad Canaria.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

SOLIDARIDAD CON LAS VÍCTIMAS DE LA TALIDOMIDA, AGREAL, VACUNA VPH, THS…




Jacobo Camarero Castellano, como concejal del
Grupo Municipal de Izquierda Unida Los Verdes-Convocatoria por Andalucía, realiza la siguiente PROPOSICIÓN para su debate y aprobación en el próximo Pleno:


SOLIDARIDAD CON LAS VÍCTIMAS DE LA
TALIDOMIDA, AGREAL, VACUNA VPH, THS…


RECHAZO DE LA SENTENCIA ABSOLUTORIA DE LOS LABORATORIOS GRÜNENTHAL DE LA AUDIENCIA PROVINCIAL DE MADRID

APOYO AL BOICOT A GRÜNENTHAL



APERTURA DE MESA DE DEBATE FRENTE A LA MEDICALIZACIÓN DE LA SANIDAD


“Un momento lleno de armonía natural nos hace desear que los segundos se alarguen […] Contergan nos ofrece paz y sueño. Este inofensivo medicamento no afecta […] y es bien tolerado incluso por los pacientes más sensibles. Sueño y paz:
Contergan, Conterganforte”.

(Publicidad de la talidomida, difundida por los Laboratorios Grünenthal).

Política de seguridad, salud y medioambiente del Grupo Grünenthal.

Grünenthal es una compañía farmacéutica orientada al futuro, basada en la investigación y que busca buenas prácticas de gestión, minimizando y controlando los riesgos de seguridad, salud y medioambiente.

· La seguridad y salud de nuestros clientes, vecinos y empleados, así como la protección del medioambiente son unas de nuestras máximas prioridades.

· Manejamos estos temas con el mismo sentido de responsabilidad y la misma forma metódica que los aspectos de calidad, productividad y rentabilidad.

· Continuamente evaluamos todos los procesos y materiales con el fin de mejorar la calidad, seguridad y compatibilidad medioambiental. Invertimos en edificios y equipos punteros.

· Consideramos las medidas preventivas como un elemento clave de todas nuestras actividades, decisiones y
procedimientos encaminados a asegurar la protección del medioambiente, salud y seguridad.

· Cumplimos con toda legislación pertinente, reglamentos y otros requisitos.

· Establecemos objetivos de seguridad, salud y medioambiente para asegurar la eficacia de nuestra política. 

Esta política se implementa de una manera sistemática combinando recursos técnico, organizativos y de personal.

· Promovemos el sentido de la responsabilidad entre nuestros empleados y contamos con su cooperación cuando se trata de proteger la seguridad, la salud y el medioambiente.

· Nuestros empleados están especialmente formados para manejar este tipo de aspectos cuando se presentan.

· Informamos a nuestros empleados, a las autoridades, vecinos y socios sobre nuestra política de seguridad, salud y medioambiente, nuestros sistemas de dirección y nuestros logros en protección de seguridad, salud y
medioambiente.

· Asimismo esperamos que nuestros proveedores busquen la protección de la seguridad, salud y medioambiente.

Extraído de la página web de Grünenthal


Una sentencia dictada por la jueza Gemma Gernández Díaz, Magistrada del Juzgado de Primera Instancia número 90 de Madrid condenó en noviembre de 2013 al laboratorio alemán GrünenthalPharma S.A. por el daño producido a los afectados de talidomida españoles; parecía que se podía reparar, 57 años
después, la dignidad y perjuicio ocasionado por la prescripción de este nocivo fármaco. En concreto, condenó al laboratorio germano a pagar 20.000 € a cada víctima por cada punto porcentual de minusvalía reconocido.

“Después del mayor atentado farmacológico de la historia de la humanidad, por fin se reconoce a las víctimas españolas de talidomida, hemos pasado de no existir, de ser invisibles, de negarse que se había vendido talidomida en España (…), a condenarse el laboratorio responsable que la inventó”, declaró en aquel momento José Riquelme, Presidente de la Asociación de Víctimas de la Talidomida en ese país (AVITE).

También añadió: “Es un homenaje a todas esa madres, vivas y fallecidas, por el sentimiento de culpabilidad que arrastraran hasta la tumba, por haber tomado un medicamento maligno, a pesar de que les fue recetado o regalado legalmente por sus médicos de cabecera o ginecólogos. Incluso alguna madre, desde que nació su hijo, lleva ingresada por temporadas, en hospitales psiquiátricos, después de 57 años”.

La demanda fue promovida por más de dos centenares de afectados integrados a la Asociación de Víctimas de este medicamento en España.

Como puede leerse en la sentencia, a finales de la década de los 50, Grünenthal sintetizó, patentó, comercializó y distribuyó por todo el mundo este fármaco que se vendió luego masivamente a partir de 1957, como sedante para paliar las náuseas y mareos de las embarazadas, así como combatir su insomnio, distribuyéndose como un producto “absolutamente seguro y carente de riesgos”. Meses después, como veremos, comenzaron a hacerse frecuentes los nacimientos de niños con graves malformaciones, por lo que muy rápido la comunidad científica estableció la relación entre la talidomida y esos daños. Sin embargo, por intereses exclusivamente comerciales, Grünenthal continuó regalando y vendiendo talidomida después de haber sido retirada en Alemania (1961). Por ejemplo, en
Nicaragua, por entonces república bananera, se comercializó Entero Sediv hasta 1973, medicamento que contenía talidomida. También en España hubo talidomida disponible hasta principios de los 80 como consecuencia de la agresiva política comercial del laboratorio alemán. En la RFA, mientras tanto, se inició un proceso indemnizatorio de importante calado.

En resumen: la talidomida se vendió en 50 países con 80 nombres comerciales y produjo más de 20.000 bebés mutilados.

Hoy día el laboratorio se sigue lucrando con la talidomida porque dicen estar convencidos de sus bondades en los casos de lepra, la enfermedad de Crohn, cierto tipo de cánceres hematológicos y otras dolencias.

Aún ante esta evidencia, durante su comparecencia en España la empresa solicitó, “la desestimación íntegra de la demanda”, e incluso con imposición de costas a los afectados por medicamento.

Un paso adelante en esta lucha de los afectados, fue la aprobación en 2010 del Real Decreto 1006/2010, que reguló la concesión de ayudas a las víctimas de la talidomida en España, y que ampara concretamente a 24 personas nacidas entre 1960 y 1965, a pesar de que se prescribió desde 1957 y que hay casos documentados muy posteriores, como se ha dicho.

La parlamentaria de CiU Lourdes Ciuró i Buldó solicitó que las ayudas se extendieran hasta 1973, puesto que se seguía prescribiendo talidomida, como demostró documentalmente; y todo ello a pesar que desde el 18 de mayo de 1962 una orden ministerial prohibió la comercialización de todo medicamento que contuviera talidomida. En toda Europa (menos España, claro) esta prohibición se dictó un año antes.

La orden se dio, en efecto, pero empezó el proceso de amnesia con las víctimas: “en aquella época se ocultaba en España todo, incluida la enfermedad, y por supuesto se obviaban todo tipo de
responsabilidades. Por tanto este colectivo quedó durante muchos años en una situación de falta de atención, en el olvido, a pesar de las graves secuelas en muchos de los casos”, manifestó en su día la actual eurodiputada socialista Soledad Cabezón Ruiz ante el Congreso de los Diputados el 8 de mayo de 2013.

Así las cosas, el aliento de esperanza que provocaron las iniciativas de estas dos políticas, la ley referida y, sobre todo, la sentencia del año pasado se truncó con la de la Audiencia Provincial de Madrid hace un mes, promovida a instancias del recurso de Grünenthal: los magistrados estiman que las acciones ejercitadas por AVITE han de entenderse "prescritas, por lo que proceden a revocar la sentencia y desestimar en su integridad la demanda interpuesta". La nueva sentencia hace referencia a los “daños tardíos”, explicando que debería realizarse una investigación científica "sistemática" de los daños causados en la etapa prenatal "pero descubiertos más tarde", que se concentre "en la colocación errónea de los vasos, nervios y músculos". Hace referencia al Informe del Instituto de Gerontología de la Universidad de Heidelberg, donde "no supone una constatación de los denominados daños tardíos y que los mismos tengan su causa en la talidomida, sino que, a lo largo del mismo, en diversas ocasiones, se establece como una posibilidad, por lo que su determinación se deberá de realizar a través de la correspondiente investigación científica".

En definitiva, España, como buena monarquía bananera, se desmarca de las indemnizaciones que sí reciben de Grünenthal los afectados alemanes, británicos e italianos (y recientemente australianos y neozelandeses), con el apoyo y la connivencia del poder judicial.

La multinacional alemana, obviando todos los estándares de la actual ética biomédica, no ha ocultado su satisfacción con esta nueva sentencia y ha afirmado que las víctimas ya tienen derecho a otras ayudas y que no era justo que se le pidieran 204.000 euros (20.000 € por cada punto de minusvalía reconocido). Además, su portavoz ha indicado que sus demandantes “no pudieron probar sus alegaciones”. Y no se le cayó la cara de vergüenza.





José Martínez López, médico de familia, ha impulsado una campaña de boicot a Grünenthal que ya cuenta con numerosos apoyos. El boicot se centra en los medicamentos Zaldiar, Adolonta, Palexia, Yantyl, Transtec, Versatis y Axura. No recetarán ninguno de ellos hasta que no paguen a las víctimas de su particular milagro alemán.

José Riquelme auguró que quizá a partir de la sentencia de 2013 se podía iniciar una oleada de demandas a nivel mundial, lo que podría ser la caída definitiva del imperio económico y farmacéutico Grünenthal y de la familia Wirtz, que, además de medicamentos, fabrican detergentes y perfumes y es dueña de una famosa cadena de supermercados. Seguramente, la conexión entre la sentencia de 2014 y las presiones del imperio de los Wirtz sólo está al alcance de mentes enfermas y calenturientas.

AVITE recurrirá al Tribunal Supremo y esto supondrá unos cuatro años más de espera.

¿Qué es la talidomida y qué efectos produce?

La comunidad científica asegura sin lugar a dudas que la talidomida afecta el desarrollo de las extremidades, pero solamente en embarazadas entre los días 14 y 50, que es cuando empieza su desarrollo. Por eso muchas mujeres que lo tomaron no sufrieron complicaciones; otras madres, por el contrario, perdieron embriones, fetos, neonatos y niñ@s a causa de los efectos del fármaco.

Las malformaciones afectan fundamentalmente a los brazos, antebrazos y piernas, produciendo un acortamiento de los mismos en la porción más cercana al tronco, aunque también se han constatado alteraciones en otros órganos, incluso en órganos internos. A ello se suman lesiones de espalda o columna, dolor, artrosis, tensión o debilidad muscular, etc., generados por el esfuerzo de tratar de compensar las funciones de las que se carece por las malformaciones.

Construyamos la historia de la talidomida y comprobemos cómo se ha llegado a esta vergonzosa situación:

Es bien sabido que en los campos de concentración nazis se utilizaba a las personas para experimentar todo tipo de tratamientos.

En Auschwitz desarrollaron sus macabras actividades, junto con otros criminales de bata blanca, dos siniestros científicos: el químico Otto Ambros y el médico HeinrinchMückter; Otto Ambroshabía comenzado su carrera como químico trabajando para la BASF y a partir de 1934 ingresó en la IG Farben, co- responsable de la fabricación del Zyclon B, en su sección de desarrollo de armas químicas, donde desarrolló las investigaciones que culminaron con la fabricación masiva de gas sarín en 1938 y en 1944 patentaría el soman, otro letal agente nervioso. Asimismo, Ambros controló la planta de producción de caucho sintético de Auschwitz III, perteneciente también al complejo industrial IG Farben, donde miles de hombres trabajaban como esclavos hasta que su debilidad o las enfermedades causaban su traslado a Auschwitz I o II para ser ejecutados. Paralelamente a sus investigaciones con los gases nerviosos, buscó un antídoto contra ellos; entre otras muchas sustancias que probó su equipo se encontraba la talidomida, usada para comprobar su efectividad, cómo no, con los prisioneros del campo.

Por su parte, Heinrich Mückter halló la vacuna contra el tifus y sus experimentos sobre éste y otros particulares costaron la vida de unos miles de prisioneros del campo próximo a Cracovia.

No cabe duda en lo que respecta a la experimentación de la talidomida en Auschwitz: De Napoli, que, como Martin Johnson, siguió la pista nazi de la talidomida, encontró un memorándum enviado el 13 de noviembre de 1944 por Fritz ter Meer, un ejecutivo de IG Farben, a Karl Brandt, un general de las SS que fue médico personal de Hitler y jefe de su programa de eutanasia. El informe establece que la droga fue sometida a pruebas y que estaba lista para su uso.

No llegó a ocho años la condena de ambos criminales en los juicios de Nüremberg y, como cientos de científicos nazis que encontraron en las potencias vencedoras y en el Vaticano sus mejores amigos de posquerra, Ambros y Mückter fueron indultados y rehabilitados rápidamente: los aliados del oeste no querían bajo ningún concepto perder la carrera de la investigación científica con las democracias populares del este.

La posguerra alemana ofreció una gran oportunidad para empresas como Grünenthal, que multiplicó entonces sus beneficios fabricando antibióticos para grandes imperios farmacéuticos.

Grünenthal había sido fundada por los hermanos Wirtz, unos fabricantes de jabones afiliados al partido nazi que adquirieron a precio de saldo gran cantidad de negocios propiedad de ciudadanos judíos, al calor de las infames leyes de Nüremberg de 1935.

Ambros y Mückter, otrora genocidas convictos y confesos, entraron en nómina de los Wirtz, que ya no exhibían alegremente el carnet del NSDAP. Ellos y muchos investigadores de pequeños y grandes laboratorios farmacéuticos sabían que encontrar unos tranquilizantes que sirvieran de alternativa a los barbitúricos podía suponer dar el salto de calidad hacia unos beneficios multimillonarios.

En efecto, la empresa Bayer había patentado el medicamento Veronal, cuyo principio activo, el ácido barbitúrico, era un poderoso enemigo del insomnio, la ansiedad y el dolor; tan poderosos eran sus efectos primarios como los secundarios: gran dependencia física y psicológica y frecuente recurso de los suicidas por su gran toxicidad.

Mückter ya había advertido el asombroso parecido químico entre la talidomida y los barbitúricos y, como se ha demostrado, ya había probado sus efectos entre los prisioneros de Auschwitz. La talidomida, en efecto, no producía intoxicación a corto plazo y sí un efecto relajante, analgésico y antiemético. Justo lo que necesitaban las mujeres en las primeras etapas de su embarazo: dormir, relajarse, no sucumbir a estados de ánimo negativos y evitar los vómitos tras levantarse. La publicidad hizo el resto: “tan inocuo como un caramelo”, rezaba.

¿Cómo es posible que un fármaco tan agresivo escape a los supuestos rígidos controles sanitarios?

No es ningún secreto que la "historia posnatal" de un fármaco de la industria capitalista comienza con los ensayos clínicos controlados, que se efectúan en condiciones muy diferentes a las de a práctica clínica habitual, participando pocos pacientes, generalmente unas docenas y raramente unos centenares; se realizan en poblaciones seleccionadas, a menudo no pueden incluir niños, ancianos, embarazadas, pacientes con más de una enfermedad ni los que presentan contraindicaciones potenciales para recibir el nuevo fármaco.

Por otra parte, la mayoría de los ensayos clínicos en fase III o de pre-comercialización, se realizan con el objetivo principal de justificar y conseguir el registro de comercialización y no con el de situar el nuevo producto en terapéutica, en comparación con otras alternativas, por lo que son poco útiles para predecir los efectos del nuevo fármaco en su uso clínico real.

Estas limitaciones impiden que los ensayos clínicos previos a la comercialización identifiquen los efectos indeseables raros, los que aparecen tras un tratamiento prolongado o mucho tiempo después de suspenderlo, también a los que afectan subgrupos específicos de población como ocurrió con las madres consumidoras de talidomida durante la gestación.

La estrategia de Mückter fue repartir muestras de talidomida entre los médicos alemanes para que la repartieran entre sus pacientes; poco después, recibió buenas noticias: el medicamento era un poderosísimo sedante, eficaz antiemético y un magnífico remedio contra el insomnio; buscaban un tranquilizante y encontraron algo mucho mejor.

En 1957 se lanzó al mercado con el nombre de Contergan: Grünenthal adquirió el nombre del producto y la patente del mismo a la firma francesa Rhône-Poulenc, que estuvo bajo control nazi durante la ocupación alemana de Francia y responsable del encargo a Otto Ambros de la búsqueda del antídoto contra el gas sarín; actualmente, está integrada en la multinacional Sanofi-Aventis (fabricante de Agreal), que integró a Hoechst, integrante de IG Farben, posesora de la patente del Zyclon B (participada también por la Standard Oil de Rockefeller), manufacturado por Degesch (Deutsche GesellschaftfürSchädlingsbekämpfung), empresa de la cual IG Farben tenía el 47% de las acciones. Otto Ambros también fue miembro del consejo de administración de Telefunken, así como asesor del canciller Adenauer y del especulador germano Flick,
presuntamente implicado en la financiación ilegal del PSOE, escándalo que vio la luz en 1983.

En agosto de 1958 Grünenthal mandó una carta a más de 40.000 médicos alemanes en las que Contergan aparecía como el fármaco que toda embarazada ansiaba encontrar.

La talidomida se vendió masivamente, con múltiples nombres comerciales, sola o mezclada con otras drogas. La recomendaban para el resfriado, la tos, el asma, el dolor de cabeza, la ansiedad y sobre todo para el insomnio; también, y muy especialmente, para las mujeres embarazadas: por fin se acabó el cuadro de molestias asociado al embarazo.

Un año después del lanzamiento del Contergan, Grünenthal recibió informes inquietantes. Algunos de los pacientes que consumían la talidomida de forma cotidiana sufrían temblores, disminución de la presión sanguínea, pérdida de memoria y reacciones alérgicas. También se describían casos de pérdida del tacto en los pies, los tobillos y las manos. Las autoridades de la empresa prefirieron ignorar o descalificaron estas advertencias.

Mientras tanto, en los hospitales nacían bebés con focomelia (extremidades en forma de aletas diminutas o manos y pies que salen directamente del tronco), una enfermedad tan rara que la mayoría de los médicos nunca la había visto. Ahora se encontraban con varios nuevos casos por semana. Así se descubrió, de la peor manera posible, que la talidomida producía malformaciones.

También podía producir ausencia de ano y deformación o ausencia de dedos, orejas u ojos, genitales y defectos en órganos internos. Miles de bebés nacieron deformes y cientos de miles no llegaron a nacer o murieron a los pocos días del parto. De los que habían sobrevivido unos meses, la mitad no llegó a los cinco años de vida. Y eso sólo en Europa; en África y Latinoamérica fue peor, dadas las deficiencias de sus sistemas sanitarios.

En los EE.UU, la multinacional Richardson- Merrill tenía preparadas en septiembre de 1960 diez millones de tabletas de talidomida. Pensaba lanzarlas a la venta en diciembre, porqueestudios de mercado habían demostrado que durante las fiestas navideñas se consumían más medicamentos para dormir. La farmacóloga FrancesKelsey, que llevaba muy poco tiempo en la FDA (Food and DrugsAdministration) pero con gran experiencia en investigación toxicológica, truncó sus esperanzas y exigió estudios experimentales concluyentes. Ni Richardson- Merrill ni nadie los tenía. La multinacional americana trató de desautorizarla, la presionó y la insultó sin piedad alguna.

Antes de que acabara el año, una prestigiosa revista médica inglesa publicó un artículo donde relacionaba la talidomida con daños en el sistema nervioso central en individuos adultos; Kelsey leyó el artículo y pensó en las lesiones que la talidomida podía provocar en el sistema nervioso de los no nacidos y decidió no autorizar su venta. Richardson- Merrill contestó repartiendo 2,5 millones de tabletas entre 1.000 médicos norteamericanos; muy poco tiempo después, el médico alemán Widukind Lenz afirmó sin lugar a dudas que la talidomida estaba detrás de las malformaciones fetales reseñadas. El 29 de noviembre de 1961 Grünenthal interrumpió de mala gana la venta del Contergan en Alemania. Sin embargo, el principio activo seguía siendo vendido ampliamente en muchos países con otros nombres comerciales, como ya hemos señalado.

Los afectados alemanes llevaron a Grünenthal a juicio; la defensa culpó de las malformaciones a aditivos alimentarios, detergentes y a los rayos catódicos, lo cual tendría gracia si el hecho también la tuviera. El juicio se prolongó durante más de tres años.

Finalmente, la empresa ofreció 31 millones de dólares a los 2.866 damnificados que residían en la República Federal de Alemania (actualmente, ello supone una paga vitalicia de unos 7.000 por afectado); Grünenthal declaró que, si el juicio continuaba, ya no podría cubrir los gastos, se tendría que declarar en quiebra y le resultaría imposible pagar la indemnización. La organización que reunía a las familias afectadas aceptó la oferta y el juicio terminó.

Nadie fue declarado culpable.

En España, la filial de Grünenthal comunicó a su empresa matriz en mayo de 1962 que no era su intención informar a los médicos españoles de los efectos secundarios de la talidomida.

Actualmente, el Estado español sólo reconoce como víctimas a 24 afectados, todos ellos nacidos entre 1960 y 1965 (cobraron entre 30.000 y 100.000 € en concepto de indemnización); en realidad, pueden ser más de 1.000 porque el fármaco se distribuyó entre 1951 y 1983. Unos 2.000 han muerto desde entonces, sin contar los no contabilizados oficialmente como víctimas.

En septiembre de 2012, HaraldStock, actual director general de Grünenthal, pidió perdón públicamente a los afectados. Se lamentó “por no haber encontrado el camino hacia las víctimas, de ser humano a ser humano”; camino que sí encontraron los abogados de la empresa alemana cuando terminó el juicio de 2013: la puerta de atrás de los juzgados. También intentó justificar el olvido de las víctimas: "entiendan nuestro silencio como una señal de la conmoción muda que nos provocaron sus casos". ¡Qué asco!







Veamos el caso Agreal. Durante más de 20 años cientos de miles de españolas acudieron a su médico de cabecera o a sus ginecólogos para tratar de poner fin a sus sofocos posmenopáusicos; desde 1983, muchas recibieron como solución el medicamento Agreal, propiedad de los laboratorios Sanofi- Aventis.

En 2005 la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios comunicó a los profesionales sanitarios la decisión de suspender su comercialización porque el Comité de Seguridad de Medicamentos de Uso Humano constató que el balance “beneficioriesgo era desfavorable”, a instancias del Sistema Español de Farmacovigilancia, que recibió diversas notificaciones de reacciones adversas psiquiátricas (depresión – incluso con pensamientos suicidas- , ansiedad, síndrome de abstinencia, insomnio) y de tipo neurógico (disquinesia – movimientos masticatorios compulsivos e inevitables, movimientos automáticos de la lengua - cansancio muscular grave, trastornos extrapiramidales, parkinsonismo).

Así que el Ministerio de Sanidad ha tardado 23 años en darse cuenta de los efectos secundarios tan desastrosos del medicamento en cuestión; y el Ministerio fiscal no actúa de oficio y exige responsabilidades civiles y penales.

El componente básico de Agreal es la Veraliprida, un neuroléptico; se trata de un antidopaminérgico (antagonista de la dopamina). Se entendía, pues, que la dopamina, un neurotransmisor implicado en el control locomotor, las funciones cognitivas y las emociones, era la aliada de los sofocos
posmenopáusicos.

Los únicos efectos secundarios a los que aludía el prospecto era galactorrea (eliminación espontánea de leche por el pezón); también rezaba que no se habían descrito incompatibilidades y que no procedía tomar precauciones especiales porque sólo a dosis masivas se observaban disquinesias que remitían espontáneamente con la interrupción de su administración. Sin embargo, el prospecto de otros países sí que hacía referencia a efectos secundarios de especial relevancia. Eso tiene un nombre: omisión intencionada de información.

Además, desde los primeros meses a partir de la comercialización del producto, ginecólogos y neurólogos de diversos hospitales del Estado español advirtieron de la peligrosidad de la Veraliprida. Sus advertencias fueron desestimadas; su reputación, puesta en duda.


Sanofi- Aventis se lucró durante 22 años aprovechándose también de la merecida y nefasta fama de la THS; huyendo del tratamiento hormonal, fueron miles las mujeres que buscaron refugio en el inocente Agreal.

Tampoco ha tenido necesidad el laboratorio referido de aceptar la relación entre la Veraliprida y los efectos secundarios observados en miles de mujeres cuyo factor común ha sido su estado posmenopáusico y la toma de Agreal; sin embargo, de su página web ha retirado toda información del medicamento.

Este verano, el Tribunal Supremo ha ratificado la condena por la que la multinacional farmacéutica debe indemnizar con 765.000€ a 146 mujeres que padecen secuelas irreversibles por el consumo de Agreal. La salud de cada mujer se ha cifrado en algo más de 5.000 €. El TS ha entendido que hubo un defecto en la información, por lo que existe, según su parecer, responsabilidad objetiva, pero sin culpa. 

Vergonzoso.






¿Y la vacuna del VPH? No hay un único virus; se conocen más de 100 tipos virales, unos con alto riesgo oncológico (13) y otros muchos con bajo riesgo. Todos los VPH se transmiten piel a piel y entre 30 y 40 también por contacto sexual. En la inmensa mayoría de las ocasiones (90%), la infección remite sola o con un tratamiento conservador, no invasivo. Solamente en el caso de infecciones prolongadas se pueden producir lesiones precancerosas que pueden dar lugar en caso de no remitir al cáncer cervical. Este proceso tarda en producirse: normalmente, entre 15 y 20 años. Es decir, la paciente tiene tiempo de sobra para descubrir la displasia y el procedimiento no puede ser más sencillo: el test Papanicolaou.

Un test anual bastaría para evitar que las lesiones precancerosas lleguen a más. Por si fuera poco, se ha descubierto de manera inequívoca que una dieta con un contenido suficiente de ácido fólico (presente en todas las verduras de hoja verde) previene eficazmente de la degeneración celular en el cuello del útero. Por todo ello no es de extrañar que la grandísima mayoría de los cánceres cervicales se den en mujeres con pocos recursos económicos, que van a menudo pareados con la falta de cultura; es decir, la prevalencia del cáncer cervical corre paralela a la prevalencia de la pobreza.

El enfoque de la enfermedad, que va siendo la norma en algunas administraciones sanitarias, no debe estar tan claro para los grandes laboratorios farmacéuticos, que vieron otra luz en 2008: la concesión del Premio Nobel de Medicina al alemán Haraldzur Hausen, que halló la relación entre el VPH y el cáncer cervical. Al que halló la relación entre cáncer y pobreza todavía no le han dado ni un diploma. Decía Bertolt Brecht que al pueblo hay que darle justicia, no orden.

El laboratorio humano son ahora las niñas a partir de 9 años, masivamente vacunadas; unas 25.000 en todo el mundo han referido efectos adversos muy graves. En España hay una asociación de afectadas cuya voz pugna por escucharse.

¿Cuál será el discurso sobre el Gardasil y el Cervarix dentro de
20 o 25 años?

¿El mismo que el de la supuesta neopandemia del siglo XXI de la Gripe A?

Talidomida, Agreal, Terapia Hormonal Sustitutoria, vacuna VPH, vacuna Gripe A… Escándalos farmacológicos que repercutieron y repercuten en la salud de tantas personas; y no son sólo cifras: detrás de cada historia hay nombres y apellidos, tanto de víctimas como de verdugos.

Urge, desde nuestro punto de vista, iniciar acciones desde la base en el sentido de luchar contra la medicalización de la sanidad, de la mano y la supervisión de la Unidad de Gestión Clínica de Olvera; estamos convencidos de que este fenómeno resta calidad y en algunos casos cantidad de vida: nunca ha habido en la historia tantas medicinas, nunca ha habido tantos enfermos. Muchos presuntos trastornos o enfermedades no son una cosa ni otra; es, sencillamente, la vida. Se trata de un criterio compartido por miles de profesionales en todo el Estado y en nuestra Comunidad Autónoma. Hagamos que se oiga su voz.

Por todo ello se eleva ante el Pleno del ayuntamiento de Olvera la siguiente:


PROPUESTA DE ACUERDO:


PRIMERO.- El Pleno del Ayuntamiento de Olvera se solidariza con las víctimas de la talidomida (y también de Agreal, la vacuna VPH, la THS y demás medicamentos peligrosos) y rechaza enérgicamente la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid en contra de los afectados por la catástrofe iatrogénica y a favor del laboratorio alemán Grünenthal.

SEGUNDO.- El Pleno del Ayuntamiento de Olvera recomienda a los profesionales médicos de la Unidad de Gestión Clínica de Olvera que secunden el boicot a Grünenthal iniciado por el colectivo de médicos de familia, a instancias del Doctor D. José Martínez López.

TERCERO.- El Pleno del ayuntamiento de Olvera declara a Grünenthal empresa non grata y arbitrará por ello todas las medidas a su alcance para que no pueda ejercer sus actividades en nuestra ciudad.

CUARTO.- El Pleno del Ayuntamiento de Olvera apoya la constitución de una mesa de debate que aborde el problema de la medicalización de la sanidad, en colaboración con la Unidad de Gestión Clínica de Olvera.

QUINTO.- El Pleno del Ayuntamiento de Olvera da cuenta de la presente resolución a los Ayuntamientos de la Comarca de la Sierra de Cádiz, la Junta de Andalucía, la FEMP, la FAMP y el Gobierno Central.

En Olvera, a 11 de noviembre de 2014.

Firmado: Jacobo Camarero Castellano

Concejal de Salud del Ayuntamiento de Olvera

ASOCIACIÓN "AGREA-L-UCHADORAS DE ESPAÑA" -- N.I.F.: G-65111056

ASOCIACIÓN "AGREA-L-UCHADORAS DE ESPAÑA" -- N.I.F.: G-65111056
Teléfonos: 630232050 / 6618311204 / 636460515 - NUESTRA JUNTA DIRECTIVA ESTÁ FORMADA POR: PRESIDENTA: MARÍA JOSÉ HERRERA RODRÍGUEZ - VICEPRESIDENTA: ROSARIO CARMONA JIMÉNEZ - TESORERA: CONCEPCIÓN GONZÁLEZ PEREZ - SECRETARIA: FRANCISCA GIL QUINTANA

agrealluchadoras@gmail.com PRESIDENTA-618311204-SECRETARIA: 630232050- VICEPRESIDENTA:636460515